Viagra 50 mg en España: precio real y sin receta en 2026

Una caja de sildenafilo 50 mg cuesta entre 27,80 € y 99,00 € en farmacia española, y ninguna web legal te la vende sin receta. Aquí tienes el desglose por laboratorio, el coste real de la consulta previa y cómo distinguir una farmacia autorizada de una que no lo está.

En esta guía

  1. Introducción
  2. ¿Cuánto cuesta realmente el sildenafilo 50 mg en farmacia española en 2026?
  3. Original frente a genérico: la diferencia de precio que casi nadie desglosa
  4. Receta médica: por qué no existe un “precio sin receta” legal en España
  5. El coste invisible: consulta médica y teleconsulta
  6. Riesgos de comprar “Viagra barato” en webs sin licencia
  7. Preguntas frecuentes sobre el precio del sildenafilo 50 mg
  8. Lo que el precio no te cuenta: dosificar bien los 50 mg
  9. Conclusión: el precio justo existe, pero tiene condiciones

Introducción

Una caja de sildenafilo 50 mg en una farmacia española cuesta entre 8 y 12 euros si es genérico y ronda los 15-17 euros por comprimido en el caso del Viagra original de Pfizer. La diferencia no es anecdótica: el usuario que teclea “viagra 50 mg precio espana” suele llevarse una sorpresa al comparar el precio que vio en una web extranjera con el PVP real de una farmacia física en España.

El sildenafilo es un medicamento sujeto a prescripción, así que la pregunta “¿se puede comprar sin receta?” tiene una respuesta corta y sin matices: no. La AEMPS lo clasifica como fármaco de receta médica desde su aprobación, y esa condición se mantiene en 2026. Cualquier web que ofrezca Viagra 50 mg sin pedir receta está operando fuera de la legalidad, con todo lo que eso implica para el comprador. La disfunción eréctil afecta a entre el 25% y el 52% de los hombres de 40 a 70 años según datos de la Sociedad Española de Medicina Sexual, y esa prevalencia explica que el precio del tratamiento sea una consulta recurrente. Pero antes de mirar el ticket, conviene entender por qué el precio cambia según el envase, el laboratorio y la comunidad autónoma donde se compre.

¿Cuánto cuesta realmente el sildenafilo 50 mg en farmacia española en 2026?

El precio del sildenafilo 50 mg en España depende de tres variables que se cruzan: el laboratorio, el tamaño del envase y la comunidad autónoma. No hay un precio único, y quien te diga lo contrario está simplificando. El PVP con IVA lo fija cada laboratorio y la farmacia lo aplica sin margen de negociación. Lo que sí cambia es el importe final por comprimido según cuántos vayas a comprar.

Laboratorio Presentación PVP con IVA Precio por comprimido
Kern Pharma (genérico) 8 comprimidos 50 mg 46,52 € 5,82 €
Kern Pharma (genérico) 12 comprimidos 50 mg 55,00 € 4,58 €
Sandoz (genérico) 4 comprimidos 50 mg 27,80 € 6,95 €
Ratiopharm (genérico) 8 comprimidos 50 mg 44,90 € 5,61 €
Viagra original (Pfizer) 4 comprimidos 50 mg 58,85 € 14,71 €
Viagra original (Pfizer) 8 comprimidos 50 mg 99,00 € 12,38 €

La respuesta a cuánto cuesta una caja de sildenafilo 50 mg es, por tanto, un rango que va de 27,80 € en el envase más pequeño de genérico hasta 99,00 € en la presentación de 8 comprimidos del original. La horquilla es amplia y depende de lo que pidas en el mostrador.

Ahora, la pregunta que de verdad importa: ¿es más barato el genérico que el original? Sí, de forma contundente. Un envase de 4 comprimidos de Viagra original cuesta más del doble que el mismo número de comprimidos de sildenafilo genérico. Si comparamos el precio por comprimido, la diferencia se dispara: 14,71 € frente a 5,82 € en el caso de Kern Pharma con 8 comprimidos, o 14,71 € frente a 6,95 € con Sandoz en formato de 4. El ahorro supera el 50% en todos los escenarios.

Hay un matiz que pocos mencionan: los envases grandes reducen el coste unitario pero no siempre son la mejor opción si es tu primera vez con el medicamento. Comprar 12 comprimidos antes de saber si el sildenafilo 50 mg te funciona o te da dolor de cabeza es tirar dinero. La ficha técnica recomienda empezar con la dosis más baja eficaz y ajustar después. En la práctica, eso significa que el envase de 4 comprimidos de genérico, aunque tenga peor precio por unidad, es la compra más sensata para una primera prescripción.

Otra cosa que conviene saber: el sildenafilo no está financiado por el Sistema Nacional de Salud. No hay receta que lo cubra, ni siquiera en pacientes con disfunción eréctil secundaria a otras patologías. El usuario paga el 100% del PVP con IVA. En algunas comunidades autónomas, el importe puede variar ligeramente por el tramo autonómico del IVA farmacéutico, pero la diferencia rara vez supera 1 o 2 euros por envase.

Original frente a genérico: la diferencia de precio que casi nadie desglosa

La patente de Pfizer sobre el sildenafilo caducó en España en junio de 2013. Desde entonces, cualquier laboratorio puede fabricar y vender sildenafilo DCI, siempre que demuestre bioequivalencia con el producto de referencia. Ese detalle técnico es el que sostiene todo el mercado de genéricos, y también el que explica por qué el precio se desplomó en pocos meses.

¿Qué significa bioequivalencia? Que el genérico alcanza la misma concentración en sangre, en el mismo tiempo, que el Viagra original. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios exige estudios que lo demuestren antes de autorizar cada presentación. Si un genérico de sildenafilo 50 mg está en el mercado español, es porque pasó ese filtro. No hay atajos regulatorios.

Entonces, ¿el genérico funciona igual? En términos farmacológicos, sí. El principio activo es el mismo: citrato de sildenafilo. La diferencia está en los excipientes, esos componentes secundarios que dan forma, color y estabilidad al comprimido. Un genérico puede llevar lactosa y el original no, o al revés. Eso importa si tienes intolerancias alimentarias concretas, pero no cambia el efecto sobre la disfunción eréctil. La eficacia clínica es equivalente.

Aquí viene el desglose que casi nadie hace. El Viagra original de 4 comprimidos cuesta 58,85 €, es decir, 14,71 € por comprimido. El genérico de Sandoz en la misma presentación sale a 27,80 €, o 6,95 € por comprimido. El ahorro es de 31,05 € por caja, un 52,7% menos. En el envase de 8 comprimidos la brecha se mantiene: 99,00 € del original frente a 44,90 € de Ratiopharm o 46,52 € de Kern Pharma. Hablamos de más de 50 euros de diferencia por el mismo número de dosis.

¿Merece la pena pagar más por el Viagra original? Desde el punto de vista farmacológico, no hay justificación clínica para hacerlo. Desde el psicológico, hay quien confía más en la marca que inventó el fármaco, y eso también influye en la respuesta, aunque sea por efecto placebo. Lo que no sostiene el sobreprecio es la calidad: ambos pasan los mismos controles de la AEMPS y ambos requieren receta médica.

Hay un matiz práctico que suele pasarse por alto. Algunos genéricos incluyen excipientes que a ciertos pacientes les sientan peor, como el almidón de maíz o determinados colorantes. Si notas molestias digestivas con un laboratorio concreto, probar otro genérico antes de volver al original tiene sentido. Pero pagar 14,71 € por comprimido solo por el logo de Pfizer no tiene respaldo técnico. El bolsillo lo nota, el cuerpo no.

Para ampliar la comparación por principio activo, consulta la guía de sildenafilo genérico en España.

El marco legal que determina el precio

El sildenafilo está clasificado como medicamento sujeto a prescripción médica. Esa etiqueta no es un capricho administrativo: viene del Real Decreto 870/2013 y de la Ley 29/2006 de garantías y uso racional de los medicamentos. Ambas normas fijan que los fármacos con perfil de riesgo cardiovascular, como los inhibidores de la PDE5, solo pueden dispensarse con receta. La farmacia que venda sildenafilo sin ella comete una infracción grave.

Esa clasificación explica por qué no hay un “precio sin receta” que buscar. El precio de venta al público existe, está publicado, y cualquiera puede consultarlo en el Vademecum o en la web de la AEMPS. Pero el acceso está bloqueado hasta que un médico firme la prescripción. Sin receta no hay dispensación, y sin dispensación no hay precio que pagar. El importe que ves en las webs de farmacias online legales incluye esa condición de forma implícita: solo tramitan el pedido cuando adjuntas la receta.

Hay otro factor que infla el coste más allá del comprimido: la prescripción no financiada. El sildenafilo no está cubierto por el Sistema Nacional de Salud, ni siquiera en pacientes con disfunción eréctil asociada a diabetes, prostatectomía o esclerosis múltiple. El usuario paga el 100% del PVP con IVA. Eso significa que el precio real del tratamiento incluye la consulta médica, que puede ir de los 30 € de un médico de cabecera en algunas comunidades hasta los 120-150 € de un urólogo privado en primera visita.

La receta blanca y su validez

La receta blanca es el documento que autoriza la dispensación de medicamentos no financiados. No confundir con la receta electrónica del SNS, que solo cubre fármacos financiados. El sildenafilo va siempre con receta blanca, en papel o en formato privado electrónico según la comunidad. Su validez es de 10 días naturales desde la fecha de prescripción para medicamentos de este tipo, aunque algunas autonomías amplían el plazo a un mes en la práctica.

La receta blanca incluye el nombre del fármaco, la dosis, la posología, los datos del prescriptor y del paciente. Sin esos campos completos, la farmacia no puede dispensar. No sirve una foto de una receta extranjera, ni un documento caducado, ni una prescripción de una web que dice ser “consulta médica online” sin colegiación verificable en España. El farmacéutico tiene la obligación de comprobar la validez y puede negarse a dispensar si detecta irregularidades.

¿Se puede comprar Viagra en farmacia sin receta? La respuesta es no, y la pregunta se repite tanto que conviene ser explícito: ninguna farmacia legal en España vende sildenafilo sin receta. Las que lo hacen operan al margen de la ley, aunque tengan un local físico. Y las webs que ofrecen “Viagra sin receta” sin pedir documento médico alguno están cometiendo un delito contra la salud pública tipificado en el artículo 362 del Código Penal.

Consecuencias de saltarse la normativa

¿Qué pasa si compro Viagra sin receta? Depende de dónde. Si la compra es a un particular o a una web ilegal, el comprador no comete delito, pero asume todos los riesgos sanitarios: producto falsificado, dosis incorrecta, ausencia de control de calidad. La AEMPS ha retirado en los últimos años decenas de lotes de sildenafilo falsificado procedentes de webs sin licencia, algunos con concentraciones de principio activo que no coinciden con la etiqueta.

El vendedor, en cambio, sí se expone. La Ley 29/2006 tipifica la venta de medicamentos sin receta como infracción grave, con sanciones que van de 30.001 € a 90.000 € para la primera infracción y pueden superar los 300.000 € en casos de reincidencia o riesgo grave para la salud. Si la farmacia es física y colegiada, la sanción puede incluir la suspensión de la licencia. Si es una web sin licencia, el cierre y el procesamiento penal son el escenario habitual.

Hay un último punto que muchos usuarios pasan por alto. Comprar sildenafilo sin receta no solo es ilegal para el vendedor: también elimina el filtro médico que detecta contraindicaciones. Los nitratos, los alfa-bloqueantes y ciertos antirretrovirales interactúan con el sildenafilo y pueden provocar hipotensión severa. Ese riesgo no lo cubre ninguna web que venda sin receta, porque nadie está revisando tu historial farmacológico. La receta no es burocracia: es el único control que separa el uso recreativo del uso seguro.

El artículo sobre sildenafilo sin receta desarrolla las preguntas relacionadas con la prescripción.

El coste invisible: consulta médica y teleconsulta

El precio del sildenafilo 50 mg no empieza en el mostrador de la farmacia. Empieza en la consulta. Y ese gasto previo, que casi ninguna guía de precios menciona, puede superar el coste del propio envase en la primera compra.

  1. Médico de cabecera en la sanidad pública. La consulta es gratuita en el momento, pero necesitas cita previa y el médico de cabecera puede derivarte al urólogo si considera que el caso requiere estudio. El plazo de espera para una primera consulta de urología en el SNS oscila entre 1 y 4 meses según la comunidad autónoma. La receta que salga de ahí es válida, pero el tiempo invertido no se recupera.
  2. Urólogo privado, primera visita. Los honorarios van de 80 € a 150 € en las principales capitales, con Madrid y Barcelona en la franja alta. Incluye exploración, historial cardiovascular y descarte de contraindicaciones. Si el urólogo pide análisis o ecografía, el coste sube entre 50 € y 200 € más. La receta se emite en la misma visita, salvo que haya que esperar resultados.
  3. Médico general privado. Más barato que el urólogo: entre 40 € y 70 € la consulta. Es la vía más rápida para una prescripción de sildenafilo si no hay síntomas que sugieran una causa orgánica grave. El médico puede recetar sin derivar, y en muchos casos lo hace si el paciente no tiene antecedentes cardiovasculares.
  4. Teleconsulta. El rango va de 15 € a 45 € por una videollamada de 10-15 minutos. Es la opción más económica y rápida, siempre que la plataforma esté colegiada en España y el médico tenga número de colegiado verificable. La receta llega en formato electrónico y se puede usar en cualquier farmacia física. Ojo: no todas las teleconsultas emiten receta de sildenafilo. Algunas derivan al presencial por protocolo interno.
  5. Seguro médico privado. Si tienes póliza con cobertura de urología, la consulta puede salir por 0 € o un copago de 5-15 €. Muchas pólizas no cubren disfunción eréctil por considerarla “no grave”, así que conviene leer la letra pequeña antes de pedir cita.

La pregunta de cuánto cuesta la consulta para que te receten Viagra tiene, por tanto, una respuesta que va de 0 € en el SNS con espera de meses hasta 150 € en un urólogo privado con cita en 48 horas. La teleconsulta es el punto medio: 15-45 € y receta el mismo día.

¿Hay teleconsulta más barata? Sí, algunas plataformas cobran 12-20 € por la primera consulta y luego ofrecen renovaciones a 5-10 €. Pero aquí hay un matiz importante: el precio bajo no compensa si la web no verifica tu historial cardiovascular. Las interacciones con nitratos y alfa-bloqueantes no son un detalle menor. Una teleconsulta de 15 € que no pregunta por tus medicamentos actuales es más cara que una de 45 € que sí lo hace.

El cálculo total del primer tratamiento, contando consulta y envase, queda así: teleconsulta de 20 € más envase de 4 comprimidos de Sandoz a 27,80 € son 47,80 €. Urólogo privado a 120 € más el mismo envase son 147,80 €. Tres veces más por el mismo medicamento. La diferencia no está en la pastilla, está en quién firma la receta.

Riesgos de comprar “Viagra barato” en webs sin licencia

La Operación Pangea de Interpol, coordinada con la OMS en su edición de 2024, incautó más de 1,2 millones de unidades de medicamentos falsificados en Europa, y los inhibidores de la PDE5 estuvieron entre las cinco categorías más decomisadas. No es un problema residual. Es un mercado que mueve cifras de millones y que se alimenta, en buena parte, de hombres que buscan sildenafilo sin pasar por la consulta.

¿Es seguro comprar Viagra online? Depende de dónde. En una farmacia online legal, con licencia de la AEMPS y verificación de receta, sí. En una web que promete “Viagra barato sin receta” y pago con transferencia o criptomoneda, no. La diferencia no es de matiz: es la diferencia entre un medicamento con trazabilidad y un comprimido que puede contener cualquier cosa.

La AEMPS publica periódicamente alertas sobre lotes de sildenafilo falsificado. En 2023 y 2024, los análisis revelaron que algunas muestras contenían dosis de principio activo que oscilaban entre el 20% y el 300% de lo declarado en la etiqueta. Otras incluían sustancias tóxicas no autorizadas, como metronidazol, sulfametoxazol o incluso talco industrial. La consecuencia para el consumidor es una dosis imprevisible: ni sabes cuánto sildenafilo tomas ni qué más entra en tu cuerpo.

El fraude no siempre es químico. Hay webs que envían comprimidos de azúcar y cobran como si fueran sildenafilo. Hay otras que usan el pedido para robar datos de tarjeta. Y hay un tercer modelo, más sofisticado: webs que parecen legales, con diseño cuidado y atención al cliente, pero que operan desde fuera de la UE y envían desde países sin control sanitario. El usuario paga, recibe algo, pero nunca sabe qué.

Cómo identificar una farmacia online legal

La pregunta de cómo saber si una farmacia online es legal tiene una respuesta verificable en dos pasos. No hace falta ser experto ni confiar en sellos de calidad que la propia web se pone a sí misma.

– La web debe mostrar el logotipo común europeo de farmacia online, con un enlace que lleve al listado oficial de la autoridad sanitaria del país. En España, ese listado lo mantiene la AEMPS y es público.
– El dominio debe terminar en .es o en el de otro país de la UE, y la farmacia debe tener dirección física verificable en España, con número de colegiado del farmacéutico responsable.
– La web tiene que pedir receta médica antes de tramitar cualquier pedido de sildenafilo. Si ofrece “sin receta”, es ilegal por definición.
– La forma de pago debe ser tarjeta o transferencia bancaria convencional. Criptomonedas, transferencias a terceros países o pagos por mensajería son señales de alarma.
– El precio debe estar en la franja de mercado. Si ves una caja de 8 comprimidos de 50 mg por 5 €, no es un chollo: es una falsificación o un fraude.
– No debe prometer entrega en 24 horas desde el extranjero, ni ocultar la identidad del titular de la web en el aviso legal.

La AEMPS retiró en los últimos tres años más de 200 dominios que operaban como farmacias online sin licencia en España. La mayoría reaparecen con otro nombre semanas después. Por eso la verificación no vale con hacerla una vez: conviene comprobar el listado oficial cada vez que se compra.

Hay un dato que cierra el argumento. El precio medio de una caja de sildenafilo 50 mg falsificado en el mercado negro europeo ronda los 10-15 €. El genérico legal más barato en farmacia española cuesta 27,80 € por 4 comprimidos. La diferencia de 12-17 € es el precio de tu seguridad cardiovascular. No parece un mal negocio pagarla.

Preguntas frecuentes sobre el precio del sildenafilo 50 mg

¿El sildenafilo 50 mg está financiado por la Seguridad Social?

No. El sildenafilo está excluido de la financiación pública desde su aprobación, y esa exclusión se mantiene en 2026. No importa la causa de la disfunción eréctil: ni diabetes, ni prostatectomía, ni esclerosis múltiple abren la puerta a la receta financiada. El usuario paga el 100% del PVP con IVA en todos los casos. Existe una única excepción documentada para pacientes con hipertensión arterial pulmonar, pero se trata de otra indicación y otra dosis, no del uso para disfunción eréctil.

¿Dónde es más barato comprar sildenafilo?

En farmacia física, el genérico más económico es el de Kern Pharma en envase de 12 comprimidos, con un precio por comprimido de 4,58 €. Le sigue Ratiopharm con 5,61 € por unidad en formato de 8. Las farmacias online legales con licencia de la AEMPS suelen igualar el PVP oficial, así que la diferencia entre comprar en mostrador o en web es mínima. Donde no hay que buscar es en webs sin licencia: el precio bajo es la señal de alarma, no la ventaja.

¿Caduca el sildenafilo?

Sí. La fecha de caducidad figura en el envase y suele ser de 24 a 36 meses desde la fabricación, según el laboratorio. Una vez abierto el blíster, el comprimido mantiene su estabilidad hasta esa fecha si se conserva a temperatura ambiente, por debajo de 30 °C, y protegido de la humedad. No hay que guardarlo en la nevera ni en el baño. Un comprimido caducado pierde eficacia de forma progresiva y no conviene usarlo, aunque no sea tóxico en la mayoría de los casos.

¿Puedo pedir genérico en la farmacia sin que me lo diga el médico?

Sí, en España existe la sustitución por genérico. Si la receta indica sildenafilo 50 mg sin especificar marca, el farmacéutico puede dispensar cualquier genérico bioequivalente del mismo laboratorio o de otro. Si la receta lleva la marca Viagra con la mención “no sustituible”, el farmacéutico no puede cambiarlo. Esa mención es poco frecuente en sildenafilo, así que en la práctica puedes pedir el genérico más barato que tengan en stock sin problema.

¿El precio cambia según la comunidad autónoma?

El PVP con IVA es estatal, así que el precio base del envase no varía entre Madrid y Barcelona. Lo que sí cambia es el tramo autonómico del IVA farmacéutico en algunas comunidades, aunque la diferencia rara vez supera 1 o 2 euros por caja. Donde la horquilla se amplía es en el coste de la consulta previa: un urólogo privado en Madrid cobra de media 120 €, mientras que en ciudades más pequeñas puede quedarse en 80 €. El medicamento cuesta lo mismo; el acceso, no.

¿Cuánto dura una caja de 4 comprimidos?

Depende de la frecuencia de uso. La ficha técnica no establece un límite de duración, pero la práctica clínica recomienda no superar una dosis diaria. Si usas sildenafilo una vez por semana, una caja de 4 comprimidos te dura un mes. Si lo usas dos veces por semana, se agota en dos semanas. Para uso ocasional, el envase de 4 es suficiente; para uso más frecuente, el de 8 o 12 reduce el coste por comprimido sin que el producto caduque antes de terminarlo.

Lo que el precio no te cuenta: dosificar bien los 50 mg

La dosis que mejor relación eficacia-tolerancia ofrece

El sildenafilo 50 mg es la dosis de inicio recomendada en la ficha técnica para la mayoría de pacientes adultos. No es una casualidad comercial: los ensayos clínicos que llevaron a su aprobación mostraron que 50 mg ofrece una respuesta adecuada en aproximadamente el 70-75% de los hombres con disfunción eréctil, con un perfil de efectos adversos más llevadero que la dosis alta.

La alternativa de empezar con 25 mg existe, pero está reservada a pacientes con insuficiencia hepática leve-moderada, insuficiencia renal grave o aquellos que toman inhibidores potentes del CYP3A4, como el ketoconazol o el ritonavir. Para un hombre sano sin esas condiciones, arrancar con 25 mg suele quedarse corto y alargar el proceso de ajuste de dosis sin necesidad. Se pierde tiempo y se gasta en envases que no resuelven el problema.

¿Es suficiente 50 mg? Para la mayoría, sí. El efecto aparece entre 30 y 60 minutos después de tomar el comprimido con agua, y la ventana de acción se extiende hasta 4-6 horas. Si a las dos horas de la primera toma no hay respuesta, no conviene repetir dosis ese mismo día. La ficha técnica es clara: máximo una dosis diaria. Duplicar por iniciativa propia no acelera el efecto, solo multiplica los efectos adversos.

Cuándo subir a 100 mg (y cuándo no)

El ajuste de dosis a 100 mg tiene sentido cuando el paciente ha probado 50 mg en al menos 4 relaciones sexuales distintas sin obtener la respuesta esperada, y siempre bajo indicación médica. La subida no es automática ni inmediata: el médico valora la tolerancia previa, el estado cardiovascular y las interacciones farmacológicas antes de cambiar la pauta.

¿Qué pasa si tomo 100 mg en vez de 50? Los efectos adversos se intensifican de forma proporcional. La cefalea pasa de afectar a un 10-15% de usuarios con 50 mg a un 20-25% con 100 mg. El enrojecimiento facial, la congestión nasal y la dispepsia siguen la misma curva. En casos raros, la dosis alta puede provocar hipotensión sintomática, sobre todo si el paciente toma antihipertensivos o tiene una enfermedad cardiovascular no diagnosticada.

Hay una situación en la que subir a 100 mg no solo no ayuda, sino que empeora el cuadro: cuando el problema no es la dosis. Si el sildenafilo 50 mg no funciona porque hay una interacción con nitratos, porque el paciente tiene una disfunción eréctil de origen vascular grave o porque hay un componente psicológico no abordado, pasar a 100 mg no resuelve nada. Solo añade efectos secundarios a un problema que necesita otro enfoque.

Señales de que el problema no es la dosis

La primera señal es la ausencia total de respuesta, no parcial. Si con 50 mg no hay ningún efecto en cuatro intentos, subir a 100 mg rara vez cambia el resultado. La segunda es la presencia de efectos adversos intensos con la dosis baja: eso indica que el organismo metaboliza el fármaco de forma distinta y que la subida sería peor tolerada. La tercera es la falta de estimulación sexual adecuada, porque el sildenafilo no produce erección por sí solo; necesita el estímulo como desencadenante.

La interacción con nitratos merece un párrafo aparte. Combinar sildenafilo con nitroglicerina, dinitrato de isosorbide o cualquier otro donante de óxido nítrico puede provocar una caída de la presión arterial de consecuencias graves. La combinación está contraindicada en todos los casos, sin excepción de dosis. Si el paciente toma nitratos de forma crónica para angina, el sildenafilo no es una opción, ni a 25 mg ni a 50 mg ni a 100 mg.

Cuando ninguna dosis funciona y no hay contraindicaciones, el siguiente paso no es otro comprimido. Es revisar la medicación concomitante, descartar hipogonadismo con una analítica de testosterona y evaluar si hay un componente ansioso que esté bloqueando la respuesta. El precio del envase es lo de menos en ese escenario: el gasto que no se recupera es el de las cajas acumuladas en el cajón.

Conclusión: el precio justo existe, pero tiene condiciones

Un envase de sildenafilo 50 mg en farmacia española cuesta entre 27,80 € y 99,00 € según laboratorio, presentación y si eliges genérico u original. Ese es el rango real en 2026, y cualquier precio muy por debajo de esa horquilla debería encender una alarma. El genérico de Kern Pharma en formato de 12 comprimidos baja el coste a 4,58 € por comprimido, mientras que el Viagra original de Pfizer en caja de 4 se queda en 14,71 € por unidad. La diferencia supera el 50% y no tiene respaldo clínico que la justifique.

El precio justo, por tanto, no es el más bajo que encuentres. Es el que combina tres condiciones: farmacia con licencia verificable en el listado de la AEMPS, receta médica en regla y un laboratorio cuyo genérico esté autorizado en España. Si falta cualquiera de las tres, el ahorro aparente se paga en riesgo sanitario o en sanciones para el vendedor que, tarde o temprano, acaban salpicando al comprador.

Queda un gasto que ninguna tabla de precios recoge: la consulta previa. Un urólogo privado cobra entre 80 € y 150 €; una teleconsulta colegiada, entre 15 € y 45 €. Ese importe no es un trámite evitable, es el filtro que detecta interacciones con nitratos y descarta causas cardiovasculares antes de que el problema sea mayor. Sumar consulta y envase da un primer tratamiento de 47,80 € por vía telemática o 147,80 € por vía presencial. La pastilla es la misma; el contexto clínico, no.

La próxima vez que compares precios de sildenafilo 50 mg, hazlo con una pregunta en la mano: ¿esta web o esta farmacia me pide la receta antes de cobrar? Si la respuesta es sí, estás en el circuito legal y el precio que ves es el precio real. Si la respuesta es no, el número que aparece en pantalla no es una ganga. Es la antesala de un problema que empieza en el bolsillo y termina, en el mejor de los casos, en una consulta de urgencias.